Blogia
MI BLOG DE ATLETISMO

EL CORREDOR POPULAR EN ESTADO PURO: LUIS CARRASCO ABRIL

EL CORREDOR POPULAR EN ESTADO PURO: LUIS CARRASCO ABRIL

Os presento la que será la última de las entrevistas de esta serie que comencé hace un tiempo y que espero haya colmado las expectativas que sobre ella os pudieraís haber hecho. En esta ocasión y como bien digo en el titulo os traigo un verdadero atleta popular, con todas las convicciones que deben tener los atletas populares. Aunque por su calidad siempre he pensado que podría llegar a cotas más altas, Luis disfruta el atletismo tal y como lo práctica y esto también es importante. Aunque, como no, tiene marcas más que reseñables, como su hora diecinueve minutos en media maratón. Aquí va su entrevista:

 

¿Que significa el atletismo para ti?

En primer lugar, el atletismo es una afición, un entretenimiento. Es decir, es algo que me gusta hacer, que me divierte y con lo que disfruto cada día que lo practico. Creo que todo parte de ahí, de encontrar una actividad con la que te sientes a gusto. Me parece fundamental no perder de vista esta perspectiva porque de ella parte el seguir practicándolo con ganas mucho tiempo: no puede convertirse ni en una obsesión ni en una obligación, porque en ambos casos dejas de disfrutar con ella y pasa a ser un motivo para agobiarte, lo cual es totalmente contraproducente para realizarlo con gusto. Si una actividad a la que te dedicas con tanta pasión y que supone tanto esfuerzo deja de causarte sensaciones positivas lo mejor es parar y recapacitar para reencontrar los motivos que te hacen sentirte bien con ella.

Por supuesto, también es una forma de entender la vida, de autodisciplinarte, una forma de medir tus propios límites, de encontrar la forma de superarlos cada día. Es un deporte que muchas veces practicas en solitario y ello da pie a la reflexión, y digo reflexión y no calentamiento de cabeza, porque realmente consigues enfocar las cosas con mayor nitidez, con mayor limpieza, encontrando una válvula de escape fantástica para afrontar los problemas personales, familiares, profesionales de cada día.

Por último, aunque no menos importante, es un motivo de encuentro con otra gente con la que, independientemente de credos, ideas políticas y edades cronológicas, estableces un vínculo tan estrecho que a veces llegas a pensar si realmente sería posible hacerlo de otra forma. Y esos vínculos se convierten en una motivación extra para seguir practicándolo, ya que la comunión colectiva que se produce cuando varias personas coinciden realizando algo con lo que todas se involucran tan intensamente es tremendamente gratificante también.

 

¿Tú mejor momento en este deporte?

Creo que este deporte sólo me ha deparado buenos momentos, precisamente porque trato de encontrar lo mejor de cada día, entendiendo mis limitaciones y no pretendiendo estar por encima de mis posibilidades reales. Eso me ha hecho disfrutar mucho desde que hace ya más de nueve años debuté en mi primera media maratón haciendo 1h 30 minutos, lo que supuso una grata sorpresa y un estímulo para seguir mejorando, no en las marcas, sino más bien en las sensaciones físicas y mentales que experimento en cada día de entrenamiento y en cada carrera. En todo caso, hay momentos que no podré olvidar, no por especialmente buenos, sino por emotivos, como cada uno de los 42195 metros de la Maratón de Madrid de 2004, donde, muy pocos días después de los atentados que nos estremecieron a todos, corrimos con lazos negros en los dorsales y muchos de los corredores lucían camisetas con leyendas alusivas a algún familiar o amigo fallecido en ellos. El cúmulo de sentimientos que afloran en una carrera de esa distancia se multiplicó por mil y no podré olvidar nunca los abrazos en la línea de meta entre corredores que no nos conocíamos de nada y que habíamos encontrado una particular forma de homenajear a los inocentes muertos en aquel disparate.

Por supuesto, he tenido mis pequeños momentos de gloria personal cada vez que he corrido una carrera haciendo una marca que corroboraba mi estado de forma: mi sub hora veinte en Córdoba, mis sub tres horas dos veces en Sevilla, la segunda disfrutando de la compañía y del estímulo del gran Juan Manuel Chica, las San Silvestre Vallecanas, cada línea de meta de cada maratón.

Y, cómo no, cada uno de los días en que nos juntamos en el camino del cementerio, en el carril o en el polígono y nos damos cera mientras somos capaces de hacer chistes en un estado de hipoxia en que la mayoría de los mortales sólo podría boquear como un pez fuera del agua.

 

¿Cual es tu filosofía a la hora de afrontar una competición?

Creo que todo lo dicho en las respuestas anteriores deja bien claro que mi forma de afrontar este deporte y, más aún, la vida, está presidida por una máxima: ser realista y consciente de tus posibilidades reales. Y esa es mi filosofía cada vez que me pongo en una línea de salida. Sé que no puedo obtener más que el fruto de mi entrenamiento y de mi preparación. Eso hace que compita normalmente al nivel que creo honestamente que puedo soportar, y como ya voy teniendo unos años, no suelo equivocarme mucho respecto a ese nivel, por lo que, independientemente de la marca, suelo acabar satisfecho. Te voy a poner un ejemplo: hace algo más de un año participé en la primera carrera del circuito de cross de Jaén, en Lopera. Tuve la mala suerte de lesionarme (un esguince de tobillo) y ello me tuvo más de un mes parado.

Cuando llegó la media de Córdoba, llevaba aproximadamente una semana entrenando, muy pocos kilómetros todavía, y a muy poco gas. La corrí pese a todo y conseguí acabar ligeramente por debajo de la hora y treinta minutos. Te aseguro que para mí fue un éxito rotundo, casi tan gratificante como el del día en que bajé de la hora y veinte minutos.

 

Si hubiera que trazar una línea para separar a los corredores populares de los más aventajados, ¿dónde la ubicarías?

Creo que hay que tener claras algunas cosas: la primera es que a cada uno la naturaleza nos ha dotado con unas características que nos hacen más o menos aptos para practicar este deporte. Por supuesto, cualquiera puede practicarlo, pero no todos estamos capacitados para llegar a determinados niveles. Ser consciente de ello puede marcar la diferencia entre el éxito personal y la frustración. Un corredor popular sólo puede llegar a ser un gran corredor popular si está tocado por la varita mágica de la evolución y la naturaleza ha sido generosa con su morfología. La segunda cosa es que el entrenamiento hace, casi, milagros; es decir, permite alcanzar a cada uno unas marcas y unas prestaciones insospechadas realizando un plan serio y bien diseñado. Pero exige un nivel de dedicación que acaba por robar tiempo a otras actividades cotidianas. Por tanto, hay que decidir entre simultanear la dedicación al atletismo con otras cosas o dedicarse en exclusividad a él para lograr metas más altas. La familia, el trabajo, las actividades sociales y culturales suelen ser buenos motivos para ponerse un límite en el grado de dedicación y por tanto en la posibilidad de convertirse en un corredor de nivel medio-alto. Por último, sabemos que el entrenamiento de gran intensidad requiere un nivel de sacrificio físico y, por tanto, de sufrimiento, que hay que estar dispuesto a asumir. El tercer límite que establezco es, por tanto, el de decidir asumir ese nivel de esfuerzo o quedarse en uno un poco más modesto, aspirando por tanto a metas también más modestas.

 

¿Que objetivos tienes por delante en este deporte? 

Mi objetivo principal es no perder la ilusión ni las ganas de seguir practicándolo. A ello contribuye en gran medida lo mucho que disfruto con los amigos/compañeros que nos juntamos cada tarde para entrenar juntos, entre los que se encuentran Luis Blanco, Jesús Cejudo, Juan Manuel Chica, tú mismo, Antonio Villacañas y otros muchos que consiguen que cada día de entreno el nivel del disparate berlanguiano y del chiste surrealista alcance cotas más elevadas, mientras tratamos además de conseguir los tiempos de paso por kilómetro establecidos para ese día. En este momento lo que más deseo es superar los problemas físicos que me tienen en el dique seco porque realmente siento la necesidad física de volver a correr. Cuando pueda volver a hacerlo, quiero retomar mi preparación de maratón, que tuve que suspender hace casi un mes por la lesión. Me planteé hace tiempo que quería hacer una maratón cada año. De momento he cumplido mi objetivo, ya que un año que no pude correr ninguna lo compensé corriendo dos el siguiente. Aspiro a mantener mi nivel competitivo dentro de los límites en que me muevo en la actualidad, porque considero que están dentro de los parámetros que he definido antes de compromiso personal, sacrificio físico y posibilidades reales. Un objetivo más ambicioso es poder llegar a los 70 u 80 años con la capacidad física y las ganas de seguir practicando este deporte y participando en carreras populares con otros corredores. En todo caso, y como empecé diciendo en la primera pregunta, me conformo con seguir sintiendo que todo lo que le dedico me lo devuelve con creces.

En nombre de los populares más modestos te agradezco muy sinceramente que también hayas dejado un hueco en tus entrevistas para nosotros.

¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres
¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres

1 comentario

Juanma -

Enhorabuena, de nuevo, José Carlos por tu excelente idea de esta serie de entrevistas. Y por supuesto ha sido un placer mayúsculo leer esta entrevista del compañero de entrenamientos y amigo Luis Carrasco. Una buen compañero de entrenamientos y mejor persona.
Un abrazo.
¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres